Uso
y abuso
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier
Matuk
Cuando
este mundo era más sencillo, sin tantas complicaciones
tecnológicas, si quería preguntarle
algo a Karl Jentjens, editor de PC Magazine,
simplemente veía si estaba en línea,
daba dos clics y listo. No importaba que yo estuviera
en mi oficina, en el hogar o en cualquier ciudad
del mundo. La magia de los sistemas de mensajería
instantánea. Comunicaciones expeditas,
al grano, sin dar muchas vueltas. “¿Te
puedo entregar mañana el artículo?” Preguntas
y respuestas concretas, sin pérdida de
tiempo. Pero como todo lo bueno en la vida, eso
se acabó.
¿Por qué?
Decisiones que tienen que tomarse en los departamentos
de sistemas de las empresas, grandes y pequeñas. ¿Por
qué? Sin duda, al principio nadie creía
en el asunto de escribir frases en una pantalla
y que el interlocutor contestara de inmediato.
Había preguntas del tipo, “¿pero
quien va a estar todo el día frente a
la máquina sólo para ver si le
escriben?” y bueno, sobra decir que eso
y más hacemos hoy en día. ¿Por
qué? La computadora se ha convertido,
a veces en extensión y a veces en reemplazo
del teléfono. Usando programas de mensajería
instantánea y de voz por IP, fácilmente
se pueden establecer comunicaciones escritas
y habladas, sin importar el lugar físico,
siempre y cuando exista acceso a la red Internet.
Sin
embargo, el impedir el acceso a programas de “chat” se
vuelve más común cada vez no solo
en las empresas de un consorcio, sino en muchas
otras. Me ha tocado, poco a poco, ser testigo
de cómo algunos de mis contactos profesionales
que antes estaban ahí, siempre disponibles,
ya aparecen en la larga lista de “fuera
de línea” en forma permanente. Pero, ¿Por
qué llegamos a este extremo?
Es
exactamente igual a la máquina copiadora, a las largas distancias
o a las prestaciones como refrescos de soda.
Si su uso es racional, probablemente la empresa
no repare en ofrecerlo sin costo y sin restricciones.
Pero, ¿qué sucede cuando fotocopiamos
libros completos, telefoneamos a los familiares
en medio planeta y surtimos la despensa de casa,
aprovechando que en la oficina todo eso está disponible?
Claro, vienen las restricciones y en el caso
de sistemas, es muy sencillo eliminar servicios,
cerrar puertos o no permitir la ejecución
de ciertos programas.
Así, estoy seguro
que pagaremos los justos por pecadores, o los
que usamos cualquier sistema de mensajería
instantánea más para trabajar que
para platicar, claro, en horas de oficina. Porque
lo que hagamos saliendo del trabajo en nuestras
PC, es absolutamente nuestro problema y responsabilidad.
De ahí que posiblemente los de sistemas
de muchas empresas hayan llegado con sus jefes
diciendo “Ya les quitamos el acceso al
Chat a todos, ahora si se van a poner a trabajar” cuando,
probablemente, ellos mismos se dieron privilegios
para poder continuar “charlando” en
horas de oficina. Uno nunca sabe.
Pero
no todo está perdido,
aún. Existen algunas formas de acceder
a servicios de mensajería sin usar los
programas estándar. Las direcciones que
presento pueden ocasionarle problemas laborales.
Calcule sus riesgos y sólo úselas
en caso de verdadera necesidad. Usando páginas
web que simulan el programa original, los proveedores
de estos servicios intentan brincar las restricciones
impuestas, algunas veces por sistemas. Recuerde,
tome dobles precauciones y sólo si no
queda de otra y tiene que avisar que llegará tarde
a casa o cualquier otro asunto, existe la opción
de que estos sitios no estén bloqueados.
MSN
Messenger: www.e-messenger.net o el oficial
en webmessenger.msn.com. Yahoo Messenger:
messenger.yahoo.com, seleccionar en la parte
de abajo “Launch Web Messenger”.
ICQ: go.icq.com. Claro, no son todas las opciones
y es posible que ni pueda llegar a estas páginas.
Ahora
bien, ¿qué nos
espera en el futuro? ¿Todo estará limitado
y sin posibilidades de acción? No lo sabemos,
sin embargo, en cualquier caso la situación
la han ganado a pulso los que, en horas de oficina,
se dedican a jugar solitario, chatear con los
cuates, descargar programas para pasar el rato,
buscar los últimos éxitos musicales
en MP3 y, por supuesto, lograr bajar y quemar
las películas de estreno. Total, ¿quién
se puede dar cuenta?
El
Gran Hermano. Lo que hace en una PC, por inofensivo
que parezca, puede
registrarse y analizarse. En muchas empresas,
al firmar el contrato de trabajo, se autoriza
a que urgen en el correo electrónico de
las cuentas de la firma, y no es que se pongan
a leer miles de mensajes, sino que muchas veces
buscan palabras clave que interesa ubicar a quien
las escribe. Lo que sigue será tal vez
restricción de ancho de banda. ¿Nueva
película para bajar? Si, nada más
que tardará 22 días en llegar.
Así pierde el interés.
Sin
duda mientras más
interconectados y con más opciones de
comunicación a la mano, la posibilidad
de gastar tiempo y recursos de la empresa en
cuestiones ajenas al trabajo se incrementará.
Los que ni la deben ni la temen simplemente no
podrán seguir usando lo que estaban acostumbrados.
Los que sí la deben y deberían
temerla, se tendrán que resignar a trabajar. “Que
mal plan”, estarán pensando algunos
empleados modelo. |