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Reporte Digital: NOVIEMBRE 2004

Uso y abuso
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier Matuk

Cuando este mundo era más sencillo, sin tantas complicaciones tecnológicas, si quería preguntarle algo a Karl Jentjens, editor de PC Magazine, simplemente veía si estaba en línea, daba dos clics y listo. No importaba que yo estuviera en mi oficina, en el hogar o en cualquier ciudad del mundo. La magia de los sistemas de mensajería instantánea. Comunicaciones expeditas, al grano, sin dar muchas vueltas. “¿Te puedo entregar mañana el artículo?” Preguntas y respuestas concretas, sin pérdida de tiempo. Pero como todo lo bueno en la vida, eso se acabó.

¿Por qué? Decisiones que tienen que tomarse en los departamentos de sistemas de las empresas, grandes y pequeñas. ¿Por qué? Sin duda, al principio nadie creía en el asunto de escribir frases en una pantalla y que el interlocutor contestara de inmediato. Había preguntas del tipo, “¿pero quien va a estar todo el día frente a la máquina sólo para ver si le escriben?” y bueno, sobra decir que eso y más hacemos hoy en día. ¿Por qué? La computadora se ha convertido, a veces en extensión y a veces en reemplazo del teléfono. Usando programas de mensajería instantánea y de voz por IP, fácilmente se pueden establecer comunicaciones escritas y habladas, sin importar el lugar físico, siempre y cuando exista acceso a la red Internet.

Sin embargo, el impedir el acceso a programas de “chat” se vuelve más común cada vez no solo en las empresas de un consorcio, sino en muchas otras. Me ha tocado, poco a poco, ser testigo de cómo algunos de mis contactos profesionales que antes estaban ahí, siempre disponibles, ya aparecen en la larga lista de “fuera de línea” en forma permanente. Pero, ¿Por qué llegamos a este extremo?

Es exactamente igual a la máquina copiadora, a las largas distancias o a las prestaciones como refrescos de soda. Si su uso es racional, probablemente la empresa no repare en ofrecerlo sin costo y sin restricciones. Pero, ¿qué sucede cuando fotocopiamos libros completos, telefoneamos a los familiares en medio planeta y surtimos la despensa de casa, aprovechando que en la oficina todo eso está disponible? Claro, vienen las restricciones y en el caso de sistemas, es muy sencillo eliminar servicios, cerrar puertos o no permitir la ejecución de ciertos programas.

Así, estoy seguro que pagaremos los justos por pecadores, o los que usamos cualquier sistema de mensajería instantánea más para trabajar que para platicar, claro, en horas de oficina. Porque lo que hagamos saliendo del trabajo en nuestras PC, es absolutamente nuestro problema y responsabilidad. De ahí que posiblemente los de sistemas de muchas empresas hayan llegado con sus jefes diciendo “Ya les quitamos el acceso al Chat a todos, ahora si se van a poner a trabajar” cuando, probablemente, ellos mismos se dieron privilegios para poder continuar “charlando” en horas de oficina. Uno nunca sabe.

Pero no todo está perdido, aún. Existen algunas formas de acceder a servicios de mensajería sin usar los programas estándar. Las direcciones que presento pueden ocasionarle problemas laborales. Calcule sus riesgos y sólo úselas en caso de verdadera necesidad. Usando páginas web que simulan el programa original, los proveedores de estos servicios intentan brincar las restricciones impuestas, algunas veces por sistemas. Recuerde, tome dobles precauciones y sólo si no queda de otra y tiene que avisar que llegará tarde a casa o cualquier otro asunto, existe la opción de que estos sitios no estén bloqueados.

MSN Messenger: www.e-messenger.net o el oficial en webmessenger.msn.com. Yahoo Messenger: messenger.yahoo.com, seleccionar en la parte de abajo “Launch Web Messenger”. ICQ: go.icq.com. Claro, no son todas las opciones y es posible que ni pueda llegar a estas páginas.

Ahora bien, ¿qué nos espera en el futuro? ¿Todo estará limitado y sin posibilidades de acción? No lo sabemos, sin embargo, en cualquier caso la situación la han ganado a pulso los que, en horas de oficina, se dedican a jugar solitario, chatear con los cuates, descargar programas para pasar el rato, buscar los últimos éxitos musicales en MP3 y, por supuesto, lograr bajar y quemar las películas de estreno. Total, ¿quién se puede dar cuenta?

El Gran Hermano. Lo que hace en una PC, por inofensivo que parezca, puede registrarse y analizarse. En muchas empresas, al firmar el contrato de trabajo, se autoriza a que urgen en el correo electrónico de las cuentas de la firma, y no es que se pongan a leer miles de mensajes, sino que muchas veces buscan palabras clave que interesa ubicar a quien las escribe. Lo que sigue será tal vez restricción de ancho de banda. ¿Nueva película para bajar? Si, nada más que tardará 22 días en llegar. Así pierde el interés.

Sin duda mientras más interconectados y con más opciones de comunicación a la mano, la posibilidad de gastar tiempo y recursos de la empresa en cuestiones ajenas al trabajo se incrementará. Los que ni la deben ni la temen simplemente no podrán seguir usando lo que estaban acostumbrados. Los que sí la deben y deberían temerla, se tendrán que resignar a trabajar. “Que mal plan”, estarán pensando algunos empleados modelo.

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