La
moda de las bitácoras
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier
Matuk
Cuando
necesita información
o las más recientes noticias sobre algún
tópico, lo más normal es que lea
el periódico, escuche la radio o vea la
televisión. A eso estamos acostumbrados
por décadas. Digamos que es la forma tradicional
de informarse y enterarse de lo que más
le interesa. Recientemente, es posible que también
navegue en ciertas páginas de reconocido
prestigio que le proporcionarán la misma
información que el medio tradicional,
es decir, las considerará igual de confiables
que un gran periódico o una masiva señal
de televisión abierta. Después
de todo, ahí están todos los días,
desde hace muchos años. Eso les debe dar
algo de credibilidad.
Eso
es hasta ahora. En este mundo donde todo cambia
más rápido
gracias a la red, llegan las bitácoras
o web logs o también conocidos como blogs. ¿Qué demonios
es una bitácora? Es la pregunta más
recurrente que me hacen. Pues se trata de un
lugar en donde el autor simplemente escribe del
tema que domina o que le apasiona. Una vez que
coloca sus mensajes o fotos, los visitantes pueden
también contribuir con comentarios. Eso
es, en esencia, una bitácora o web log
en Internet. Realmente no es nada nuevo, pues
se asemeja a los tableros electrónicos
de los sistemas BBS allá por los años
ochenta, sin embargo, ahora está la red
de por medio.
¿A quién
le interesaría leer lo que escribe Juan
Pérez? Parece que a más gente de
la que imagina. Si Juan Pérez es un experto
en, digamos, fotografía aérea,
seguramente plasmará sus experiencias
en una bitácora, aunque a la gran mayoría
de la gente le tendrá sin cuidado, pues
el tema no les interesa. Lo mismo sin Juan Pérez
es apasionado por diseñar y programar
los algoritmos más eficaces y que consumen
menos memoria, o si su pasión son los
temas políticos, o si es un verdadero
experto en atletismo, o si lo que siempre ha
querido es hacer una travesía en un pequeño
barco alrededor del mundo. No importa sobre que
escriba Juan Pérez, siempre habrá otros
con los mismos intereses. Este ya es un mundo
global e Internet se ha encargado de que se nos
olviden algunos términos como “frontera” y “distancia”.
Vaya, hasta en la más reciente guerra
contra Irak, algunos soldados norteamericanos
tuvieron el tiempo y la gracia de escribir su
bitácora de guerra.
¿Qué es
realmente diferente en una bitácora? Tal
vez lo más importante es que no hay un
editor de por medio. No hay censura más
que la auto impuesta. No hay límite de
espacio o de tiempo. Se tiene la capacidad de
colocar texto o fotografías. Nadie le
dice que se puede y que no se puede. Esa, que
es la principal ventaja de las bitácoras,
es también su principal punto de crítica.
¿Serán para
siempre? Están de moda, eso es un hecho.
Google, el buscador non plus ultra, acaba de
adquirir al mayor proveedor de bitácoras
en la red. No dudo que dentro de unos meses,
todos los grandes portales y servicios en línea
ofrezcan la forma de mantener una bitácora,
tal y como hoy se hace un álbum de fotos
o se comparte un directorio telefónico.
Será un servicio más, sin embargo,
para que tenga éxito en la creación
y mantenimiento de una bitácora, considere
estos puntos:
> Piense detenidamente
de que va a tratar su bitácora. Si la
quiere hacer sólo por moda, el gusto
le durará un par de meses, hasta que
se arte y la deje abandonada. En el tiempo
es posible agregar temas o tópicos,
no tiene que hablar siempre de lo mismo.
> Sea auténtico. No trate de fantasear ni de inventar todo lo que platica
en pantalla. Los lectores son inteligentes y podrán discernir si se trata
de algo real o algo que solo salió de su imaginación.
> Procure mantener un ritmo de actualización constante. No importa
que no sea diario, el secreto es la constancia en la frecuencia, a lo largo del
tiempo.
> Registre su bitácora en los principales portales destinados a ello.
Uno es www.bitacoras.net. No espere recibir cientos de visitas los primeros días.
Eso es un asunto de tiempo y mientras más interesante sea su contenido,
más visitantes llegarán a su reducto electrónico.
> Cuide su ortografía. Es increíble leer textos perfectamente
mal escritos. Una cosa es la redacción, que puede estar más o menos,
pero lo que no perdona es la ortografía.
Ahora
bien, ¿qué ganará haciendo
una bitácora? Dinero no, por supuesto.
Sin embargo, estará contribuyendo con
su experiencia y vivencias, dependiendo del tema
que trate. Mientras más activo sea un
web log, usted recibirá a cambio la retroalimentación
de otros interesados en su tema. Así podrá descubrir
técnicas que no conocía, podrá leer
comentarios muy diferentes a su punto de vista
y, en general, estará en contacto con
mucha gente que lo leerá desde lugares
insospechados.
Si quiere
probar, entre a www.blogger.com y solicite
el servicio.
El básico no cuesta y puede tener su
bitácora funcionando en unos 10 minutos.
En un blog, como en todo, lo importante no
es llegar, sino mantenerse.
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