WiMax: ¡fuera
celulares!
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier
Matuk
El
concepto de hot spot o punto de acceso inalámbrico a Internet
se ha venido popularizando por varias razones.
La primera y más importante: es un estándar.
El WiFi efectivamente funciona en cualquier punto
de acceso y permite navegar por la red sin cables,
pero no solo eso, también ofrece la capacidad
de ir con una computadora portátil a cualquier
lugar en donde exista cobertura “WiFi” y
estar conectado.
Otro
detalle importante es que el costo de los adaptadores
ha bajado
considerablemente. Antes bien podía estar
en los 300 dólares el “access point” y
gracias a la demanda y a la competencia, se puede
conseguir uno bastante bueno por menos de 100
dólares en la mayoría de los países.
Lo mismo para las tarjetas de acceso para cada
PC, por unos 50 dólares se encuentra una
decente.
El
siguiente factor ha sido el éxito de la tecnología “Centrino” de
Intel, que en pocas palabras es un chip de bajo
consumo de energía y tarjeta de red inalámbrica
interconstruida en la laptop. Así, se
tiene una máquina más ligera, que
le dura más la pila y que ya viene con
la tarjeta por dentro. Hablando de velocidades,
actualmente la más usada son 11Mbits por
segundo (802.11b), que en el mundo real, vienen
a ser unos 5. No importa, es lo bastante rápido
para poder navegar a gusto y enviar y recibir
correo.
El
gran problema de la tecnología WiFi es su débil potencia
en cobertura. Dicen los manuales que “hasta
100 metros” pero la realidad es muy diferente.
Las diversas construcciones, paredes y elementos
que se encuentren en la oficina o lugar de instalación,
tendrán un efecto directo en el alcance
de la señal. Desde sus inicios, este concepto
fue pensado para “bañar” de
señal áreas limitadas.
Pero
como el desarrollo tecnológico nadie lo para, se encuentra
ya muy avanzado el nuevo estándar conocido
como WiMax (802.16). ¿Qué es? En
concepto es parecido al WiFi pero con una cobertura
a lo bestia. Más de 5 kilómetros
de radio por antena, no 100 metros. La velocidad
también aumenta considerablemente, rondando
en los 70Mbits por segundo, no 11. Pero, ¿cambiaremos
todos los access points a
WiMax?
No
es la idea. De hecho, el estándar está pensado para que
lo ofrezcan los proveedores tradicionales de
servicios de telefonía celular, por ejemplo.
Con que instalen antenas WiMax en todas las torres
de celular que hay en las ciudades, se tendría
acceso a la red de forma confiable y a excelente
velocidad, de forma completamente móvil.
Esto viene a darle al traste a las “tecnologías
de celular” que dicen que la banda ancha
son apenas 100Kbits por segundo. Teniendo posibilidad
de llegar a los 70Mbits, ¿qué estamos
esperando?
Muchas
cosas. La primera es que el estándar sea realmente eso.
Todavía está en su etapa de definición.
Después, viene el problema de que las
notebooks y otros dispositivos necesitarán
una antena WiMax para poder conectarse, lo que
seguramente, por el alcance, requerirá más
energía y por lo tanto durará menos
la pila. Pero sorteados todos esos problemas
técnicos, el siguiente es el más
delicado de todos: el comercial.
¿Quién le
cobra a quien? ¿Cuánto? Con una
conexión a Internet móvil de buen
ancho de banda, el concepto de voz por IP, o
sea, hablar por teléfono usando la computadora,
viene mucho al caso, con lo que disminuirán
las llamadas por celular por su alto costo. De
hecho, si se aplican los proveedores, podrán
hacer que una llamada que se originó en
una cobertura con celular, al entrar a una zona
con WiMax automáticamente cambié de
frecuencia sin perderla. Todo eso será posible,
es muy probable, pero, ¿le conviene a
las empresas de telefonía celular? Sí y
no. Si les conviene porque tendrán más
y más clientes. No les conviene porque
los que aprendan a usar VoIP (voz por IP) dejarán
de pagar los altos costos por minuto de las llamadas
por celular.
Sin
embargo, ellos –los
proveedores o grandes telefónicas- tienen
todas las de ganar. Van a intentar mantener su
ingreso mensual por usuario. Se darán
cuenta de que, por ejemplo, muchos clientes van
a facturar muchos menos “minutos aire” y
usarán más el servicio de Internet
por WiMax. Entonces, ¿qué harán?
Sencillo. Aumentarán el costo de la conexión
a la red. No hay forma de escaparse, sólo
está esa pequeña ventana de tiempo
en lo que los más técnicos podremos
hacer uso de las tecnologías, pagando
menos, durante el tiempo en que ajusten sus tarifas
y condiciones de servicio.
Pero
bueno, dejando esos problemas comerciales que
invariablemente llegarán,
hace unas semanas pude ver una demo de WiMax
dentro de un evento organizado por Intel de México.
Estábamos en las playas de Ixtapa en Guerrero.
Instalaron un par de antenas a unos 4 kilómetros
de distancia y tranquilamente pudimos observar
video que viajaba por el aire, sin mayores complicaciones,
a una velocidad de 25Mbits por segundo. Realmente
interesante. ¿Cuánto falta para
tener cobertura WiMax en todas las grandes ciudades?
Todavía varios años, sin embargo,
los más técnicos tendremos la posibilidad
de aprovechar bajas tarifas mientras las telefónicas
entienden qué cobrarle a quién
y cómo. ¡Hay que aprovechar! |