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Reporte Digital: AGOSTO 2004

WiMax: ¡fuera celulares!
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier Matuk

El concepto de hot spot o punto de acceso inalámbrico a Internet se ha venido popularizando por varias razones. La primera y más importante: es un estándar. El WiFi efectivamente funciona en cualquier punto de acceso y permite navegar por la red sin cables, pero no solo eso, también ofrece la capacidad de ir con una computadora portátil a cualquier lugar en donde exista cobertura “WiFi” y estar conectado.

Otro detalle importante es que el costo de los adaptadores ha bajado considerablemente. Antes bien podía estar en los 300 dólares el “access point” y gracias a la demanda y a la competencia, se puede conseguir uno bastante bueno por menos de 100 dólares en la mayoría de los países. Lo mismo para las tarjetas de acceso para cada PC, por unos 50 dólares se encuentra una decente.

El siguiente factor ha sido el éxito de la tecnología “Centrino” de Intel, que en pocas palabras es un chip de bajo consumo de energía y tarjeta de red inalámbrica interconstruida en la laptop. Así, se tiene una máquina más ligera, que le dura más la pila y que ya viene con la tarjeta por dentro. Hablando de velocidades, actualmente la más usada son 11Mbits por segundo (802.11b), que en el mundo real, vienen a ser unos 5. No importa, es lo bastante rápido para poder navegar a gusto y enviar y recibir correo.

El gran problema de la tecnología WiFi es su débil potencia en cobertura. Dicen los manuales que “hasta 100 metros” pero la realidad es muy diferente. Las diversas construcciones, paredes y elementos que se encuentren en la oficina o lugar de instalación, tendrán un efecto directo en el alcance de la señal. Desde sus inicios, este concepto fue pensado para “bañar” de señal áreas limitadas.

Pero como el desarrollo tecnológico nadie lo para, se encuentra ya muy avanzado el nuevo estándar conocido como WiMax (802.16). ¿Qué es? En concepto es parecido al WiFi pero con una cobertura a lo bestia. Más de 5 kilómetros de radio por antena, no 100 metros. La velocidad también aumenta considerablemente, rondando en los 70Mbits por segundo, no 11. Pero, ¿cambiaremos todos los access points a WiMax?

No es la idea. De hecho, el estándar está pensado para que lo ofrezcan los proveedores tradicionales de servicios de telefonía celular, por ejemplo. Con que instalen antenas WiMax en todas las torres de celular que hay en las ciudades, se tendría acceso a la red de forma confiable y a excelente velocidad, de forma completamente móvil. Esto viene a darle al traste a las “tecnologías de celular” que dicen que la banda ancha son apenas 100Kbits por segundo. Teniendo posibilidad de llegar a los 70Mbits, ¿qué estamos esperando?

Muchas cosas. La primera es que el estándar sea realmente eso. Todavía está en su etapa de definición. Después, viene el problema de que las notebooks y otros dispositivos necesitarán una antena WiMax para poder conectarse, lo que seguramente, por el alcance, requerirá más energía y por lo tanto durará menos la pila. Pero sorteados todos esos problemas técnicos, el siguiente es el más delicado de todos: el comercial.

¿Quién le cobra a quien? ¿Cuánto? Con una conexión a Internet móvil de buen ancho de banda, el concepto de voz por IP, o sea, hablar por teléfono usando la computadora, viene mucho al caso, con lo que disminuirán las llamadas por celular por su alto costo. De hecho, si se aplican los proveedores, podrán hacer que una llamada que se originó en una cobertura con celular, al entrar a una zona con WiMax automáticamente cambié de frecuencia sin perderla. Todo eso será posible, es muy probable, pero, ¿le conviene a las empresas de telefonía celular? Sí y no. Si les conviene porque tendrán más y más clientes. No les conviene porque los que aprendan a usar VoIP (voz por IP) dejarán de pagar los altos costos por minuto de las llamadas por celular.

Sin embargo, ellos –los proveedores o grandes telefónicas- tienen todas las de ganar. Van a intentar mantener su ingreso mensual por usuario. Se darán cuenta de que, por ejemplo, muchos clientes van a facturar muchos menos “minutos aire” y usarán más el servicio de Internet por WiMax. Entonces, ¿qué harán? Sencillo. Aumentarán el costo de la conexión a la red. No hay forma de escaparse, sólo está esa pequeña ventana de tiempo en lo que los más técnicos podremos hacer uso de las tecnologías, pagando menos, durante el tiempo en que ajusten sus tarifas y condiciones de servicio.

Pero bueno, dejando esos problemas comerciales que invariablemente llegarán, hace unas semanas pude ver una demo de WiMax dentro de un evento organizado por Intel de México. Estábamos en las playas de Ixtapa en Guerrero. Instalaron un par de antenas a unos 4 kilómetros de distancia y tranquilamente pudimos observar video que viajaba por el aire, sin mayores complicaciones, a una velocidad de 25Mbits por segundo. Realmente interesante. ¿Cuánto falta para tener cobertura WiMax en todas las grandes ciudades? Todavía varios años, sin embargo, los más técnicos tendremos la posibilidad de aprovechar bajas tarifas mientras las telefónicas entienden qué cobrarle a quién y cómo. ¡Hay que aprovechar!

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