Maniaticus
Informaticus
Reporte Digital - PC Magazine en español
Javier
Matuk
Existe
todo tipo de usuarios de computadoras. Desde
los que no entienden y
generalmente terminan requiriendo la ayuda de
alguien más para, por ejemplo, enviar
un mensaje de correo electrónico, hasta
el extremo opuesto, a los que he llamado genéricamente
maniaticus informaticus.
Pero,
para ingresar a este selecto grupo de seres
humanos, ¿qué hace
falta? En realidad, sólo tiene que seguir
leyendo para ver si usted es candidato a pertenecer
a esta especie. Sólo compruebe que tantas
actividades comparte.
1.
Resolución de
pantalla. ¿1.024 x 768? Esa es una resolución
de infantes. Un buen maniático no está a
gusto si no tiene, por lo menos, unos 1,280 x
1,024 con colores a 32 bits. Sin embargo, de
vez en cuando le gusta experimentar y puede pasarse
una gran cantidad de tiempo probando altas y
bajas resoluciones, ajustando la forma de la
imagen del monitor, cambiando los colores y en
general, ejecutando todas y cada una de las funciones
del menú de la pantalla.
2.
Firma de correo electrónico.
Muchos ni siquiera firman sus correos con algún
texto prediseñado. En cambio, los maniaticos
le dedican horas y horas a lograr la mejor firma
posible. Que incluya mucha o poca información,
gráficos o puro texto. No importa si sea
buena o mala, si sirva o no, después de
todo, es su firma y sólo equiparable a
la de la chequera. Algunos que están en
grado avanzado, instalan programas para que cambien
la firma en cada e-mail que envían.
3.
Tipo de letra en la pantalla. Las fuentes o
tipos de letra son importantes
hasta el grado de llegar a la obsesión.
Tahoma, Arial y Times están definitivamente
vedadas y es imposible volver a utilizaras. Pasan
generosas porciones de tiempo frente al monitor
y navegando por la red buscando “la fuente” que
le permita seguir trabajando de acuerdo a su
gusto. Modifican todas y cada una de las opciones
que tiene el panel de control de su sistema operativo
y llegan, a veces, a combinaciones espantosas.
De cualquier forma, el buen gusto se va perfeccionando
y al final del día, obtienen justo las
fuentes que los hacen sentir bien.
4.
Organización
de archivos y nombre de carpetas. Por supuesto,
un integrante de este grupo de usuarios tiene
la permanente obsesión de tener “todo
en orden”. Claro que no falta la carpeta
que se llama “Basurita” en donde
puede descansar sus frustraciones y de vez en
cuando dejar un tiradero. De cualquier forma,
todos y cada uno de los archivos están
en donde deben estar. El nivel de organización
será directamente proporcional a su grado
de psicosis por tener todo limpio. No puede alejarse
del equipo si hay archivos que no están
en su lugar.
5.
Actualización
de drivers. Aunque no lo necesite, aunque la
computadora funcione bien, aunque no de problemas
aparentes, el maniático tiene que buscar
los nuevos drivers o controladores de todo el
software y hardware que dispone. Pasa largas
horas navegando en los sitios hechos especialmente
para ellos. Busca y si encuentra, siente una
paz interior por saber que la versión
2.3.4.1beta ya está liberada y ya la tiene
instalada en la PC. ¡Es reconfortante saber
que se tiene lo último disponible! Así,
nadie en el planeta podrá tacharlo de
no estar al día. Es usuario frecuente
de los servicios tipo Windows Update. Si dieran
millas por navegar ahí, podría
fácilmente darle la vuelta al globo terráqueo
varias veces y en primera clase.
6.
Viendo quien entra al Chat. Sea cual sea el
sistema de intercambio
de mensajes que use, es fundamental abrir o revisar
cada cierto intervalo de tiempo quien está conectado
y, ocasionalmente, enviarle un saludo. De su
larga lista de contactos, no se acuerda de la
mayoría, pero si ubica de memoria a los
de su misma especie. Cualquier duda en cuanto
al hardware, software o dispositivos que los
acompañan es rápidamente compartida
con su contraparte en el Chat. Juntos emprenden
aventuradas hazañas por conseguir lo imposible “Ya
pude encontrar el registro que permite hacer
que la pantalla cambie al color verde justo cuando
oprimo la tecla “Bloq. Num” del teclado” y
el otro le dirá, “Ah, dime como
lo hiciste, me urge a mi esa funcionalidad”.
7.
Hotsinquea todo el día. Su asistente personal digital, sea
la marca y modelo que sea, es una extensión
natural de su manía por tener todo en
orden y todo de acuerdo a lo que él quiere.
Así, también pasa las horas decidiendo
que color debe desplegar el calendario y como
se ve mejor su lista de contactos. Por otro lado,
hace una sincronización o hotsync casi
como un acto reflejo de teclear. No sea que se
pierda el último byte que acabo de obtener.
Su archivo de registro de las sincronizaciones
ya mide varios megas y cuando está realmente
consternado, lo carga y revisa de nuevo lo que
ya sabe que sucedió: todo en órden.
Todo sincronizado.
Claro
que esta lista se extenderá de acuerdo a los gustos y deformaciones
de cada quien, sin embargo, es una muestra de
las actividades cotidianas de uno de estos usuarios
de computadoras. Para saber si usted es candidato
a pertenecer a este selecto grupo de autómatas
compulsivos, simplemente haga un balance. Si
se identificó con por lo menos dos de
las siete actividades, le doy la más cordial
bienvenida al club. Por cierto, tengo que hacer
hotsync, no sea que pierda alguno de los bytes
que estoy tecleando en este momento y además,
justo cuando le envié esto al editor,
procederé a cambiar mi firma del e-mail,
buscando algunas nuevas fuentes en las páginas
especializadas. ¿Gusta? |