Hospede
y Gane
Javier
Matuk
Si ha decidido
entrar de lleno a la nueva forma de hacer negocios,
su empresa o compañía requieren
de una página en Internet. A través
de ella obtendrá la presencia necesaria
para que miles de compradores potenciales conozcan
sus productos y servicios. Más adelante,
podrá incursionar en las transacciones
en línea, es decir, realizar pedidos y
cobrar usando la red Internet.
Para diseñar su
página puede contratar una empresa que
se dedique específicamente a ello. Aquí no
hay costos estándar y cada una cobra de
acuerdo a su experiencia y calidad de trabajo.
De cualquier forma, si no desea contratar o si
está dispuesto a aprender algo nuevo,
usando cualquiera de los programas para programar
páginas podrá hacer el trabajo.
Algunos
de estos programas son el FrontPage de Microsoft,
el DreamWeaver
de Macromedia y otros. Usando cualquiera de
estos podrá ir construyendo su página
poco a poco, cuidando los detalles y asegurándose
que todas las “ligas” que coloca,
funcionan bien. Recuerde que una liga es el objeto
en donde se hace clic y aparece otra página.
Bien,
con su página
lista para salir al aire necesitará de
los servicios de otra empresa, que se encargue
de rentarle un pequeño espacio en alguna
de sus computadoras conectadas a Internet. Esto
se conoce como “web hosting”, o “almacenamiento
de webs”. Así, usted no tiene que
invertir en adquirir equipo o servidores nuevos
y mucho menos en cubrir los altos costos que
implican mantener conexiones de alta velocidad
a la red.
Existen en México
varias empresas de todos los tamaños dedicadas
al hosting. En esta ocasión nos concentraremos
en dos de reciente lanzamiento: Triara y AT&T.
Ambas ofrecen más o menos las mismas características
y precios. La primera brinda servicios usando
tecnología de Hewlett Packard y Telmex,
y la segunda es de la otra telefónica.
¿Qué rentar?
Sólo para aclarar un poco los servicios
que venden estas empresas hay que definir lo
siguiente: web hosting o servidor virtual o servidor
compartido es más o menos lo mismo. Usted
renta un espacio del disco duro de una computadora
propiedad de la empresa en donde aloja (hospeda)
sus páginas. Es el equivalente a una casa
en un edificio en condominio, donde todos comparten
los mismos servicios. Por otro lado, servidor
dedicado o server hosting quiere decir que usted
renta una computadora completa para su servicio
exclusivo. Algo así como si en un condominio
horizontal le rentan una casa para habitarla:
es más independiente que un piso del edificio
pero sigue estando en una misma zona común
con los mismos servicios.
Para la gran mayoría
de los proyectos de hosting de una pequeña
y mediana empresa se requiere únicamente
rentar un web hosting, es decir, un pedazo de
espacio en una computadora propiedad de la empresa
que lo ofrece. El costo mensual de tener una
página es de más o menos unos $200.00
pesos por el servicio mas sencillo. Recuerde
que estos servicios incluyen algunas características
que los hacen más o menos costosos. El
espacio en disco duro, la cantidad de información
que puede transmitir al mes, los buzones de correo
electrónico incluidos, etc.
Ahora bien, ¿con
quién contratar? ¿necesito un experto
en sistemas? La primera pregunta no tiene respuesta
sencilla. Antes de decidirse por alguna empresa
es bueno conocer quien más “reside” ahí.
Es como si va a rentar un departamento, seguramente
querrá conocer a los vecinos y preguntarles
por el servicio en general del edificio. Exactamente
lo mismo sucede con un servicio de hosting. No
tema en solicitar una lista de clientes para
enviarles un correo y preguntarles directamente
como los han tratado y si han tenido problemas.
Sobre
el experto en sistemas, definitivamente dependerá de dos asuntos:
sus conocimientos de cómputo en general
y que tan compleja requiera su página.
Si más o menos domina aplicaciones como
el Office y se siente a gusto manejando el Windows
de arriba abajo, tal vez pueda hacerlo usted
mismo. Todo es cuestión de hacer la prueba.
Para
hospedar sus páginas
también requerirá registrar el
nombre de dominio que más le convenga.
Las empresas que hostean también lo ofrecen
y así logrará una presencia más
sólida dentro de la red, pues el dominio
es su identificador permanente en el ciberespacio.
Aún si decide después cambiar de
empresa de hosting, sus clientes no se enterarán
pues el dominio seguirá siendo el mismo.
Así es que
si va a adelantarse a su competencia y colocar
una página en Internet, cuando requiera
el servicio de hospedaje puede visitar cualquiera
de estas dos empresas para comenzar: www.triara.com
o www.att-alestra.com.mx. Si ninguna le satisface,
simplemente entre a un buscador y escriba “web
hosting”. Obtendrá decenas de
resultados.
|