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Web-O-Rama Marzo 2001

Hospede y Gane
Javier Matuk

Si ha decidido entrar de lleno a la nueva forma de hacer negocios, su empresa o compañía requieren de una página en Internet. A través de ella obtendrá la presencia necesaria para que miles de compradores potenciales conozcan sus productos y servicios. Más adelante, podrá incursionar en las transacciones en línea, es decir, realizar pedidos y cobrar usando la red Internet.

Para diseñar su página puede contratar una empresa que se dedique específicamente a ello. Aquí no hay costos estándar y cada una cobra de acuerdo a su experiencia y calidad de trabajo. De cualquier forma, si no desea contratar o si está dispuesto a aprender algo nuevo, usando cualquiera de los programas para programar páginas podrá hacer el trabajo.

Algunos de estos programas son el FrontPage de Microsoft, el DreamWeaver de Macromedia y otros. Usando cualquiera de estos podrá ir construyendo su página poco a poco, cuidando los detalles y asegurándose que todas las “ligas” que coloca, funcionan bien. Recuerde que una liga es el objeto en donde se hace clic y aparece otra página.

Bien, con su página lista para salir al aire necesitará de los servicios de otra empresa, que se encargue de rentarle un pequeño espacio en alguna de sus computadoras conectadas a Internet. Esto se conoce como “web hosting”, o “almacenamiento de webs”. Así, usted no tiene que invertir en adquirir equipo o servidores nuevos y mucho menos en cubrir los altos costos que implican mantener conexiones de alta velocidad a la red.

Existen en México varias empresas de todos los tamaños dedicadas al hosting. En esta ocasión nos concentraremos en dos de reciente lanzamiento: Triara y AT&T. Ambas ofrecen más o menos las mismas características y precios. La primera brinda servicios usando tecnología de Hewlett Packard y Telmex, y la segunda es de la otra telefónica.

¿Qué rentar? Sólo para aclarar un poco los servicios que venden estas empresas hay que definir lo siguiente: web hosting o servidor virtual o servidor compartido es más o menos lo mismo. Usted renta un espacio del disco duro de una computadora propiedad de la empresa en donde aloja (hospeda) sus páginas. Es el equivalente a una casa en un edificio en condominio, donde todos comparten los mismos servicios. Por otro lado, servidor dedicado o server hosting quiere decir que usted renta una computadora completa para su servicio exclusivo. Algo así como si en un condominio horizontal le rentan una casa para habitarla: es más independiente que un piso del edificio pero sigue estando en una misma zona común con los mismos servicios.

Para la gran mayoría de los proyectos de hosting de una pequeña y mediana empresa se requiere únicamente rentar un web hosting, es decir, un pedazo de espacio en una computadora propiedad de la empresa que lo ofrece. El costo mensual de tener una página es de más o menos unos $200.00 pesos por el servicio mas sencillo. Recuerde que estos servicios incluyen algunas características que los hacen más o menos costosos. El espacio en disco duro, la cantidad de información que puede transmitir al mes, los buzones de correo electrónico incluidos, etc.

Ahora bien, ¿con quién contratar? ¿necesito un experto en sistemas? La primera pregunta no tiene respuesta sencilla. Antes de decidirse por alguna empresa es bueno conocer quien más “reside” ahí. Es como si va a rentar un departamento, seguramente querrá conocer a los vecinos y preguntarles por el servicio en general del edificio. Exactamente lo mismo sucede con un servicio de hosting. No tema en solicitar una lista de clientes para enviarles un correo y preguntarles directamente como los han tratado y si han tenido problemas.

Sobre el experto en sistemas, definitivamente dependerá de dos asuntos: sus conocimientos de cómputo en general y que tan compleja requiera su página. Si más o menos domina aplicaciones como el Office y se siente a gusto manejando el Windows de arriba abajo, tal vez pueda hacerlo usted mismo. Todo es cuestión de hacer la prueba.

Para hospedar sus páginas también requerirá registrar el nombre de dominio que más le convenga. Las empresas que hostean también lo ofrecen y así logrará una presencia más sólida dentro de la red, pues el dominio es su identificador permanente en el ciberespacio. Aún si decide después cambiar de empresa de hosting, sus clientes no se enterarán pues el dominio seguirá siendo el mismo.

Así es que si va a adelantarse a su competencia y colocar una página en Internet, cuando requiera el servicio de hospedaje puede visitar cualquiera de estas dos empresas para comenzar: www.triara.com o www.att-alestra.com.mx. Si ninguna le satisface, simplemente entre a un buscador y escriba “web hosting”. Obtendrá decenas de resultados.

Publicado originalmente en la revista Personal Computing México - Marzo de 2001.
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