Sus
cuentas en la red
Javier
Matuk
Internet en verdad
que lo está cambiando todo. Como seguramente
ha leído en las páginas de esta
revista, ahora la tendencia es dejar de adquirir
software genérico o especializado y en
su lugar utilizar aplicaciones que residen en
algún servidor de Internet y simplemente
a través de su navegador “usar” el
software por el tiempo requerido y listo.
Con
esta alternativa no hay que instalar nada, no
existen problemas de actualización del
producto, corre en casi cualquier computadora
y, lo más atractivo, los costos son lo
suficientemente bajos como para considerarlo
seriamente.
Una de estas vertientes
actuales es el servicio de programas de administración
y contabilidad en general. ¿Usa un producto
nacional de reconocida marca? Para sus finanzas
personales, ¿usa algún programa
o todavía no se atreve? Existen hoy en
día algunas opciones en la red que funcionan
en forma remota, es decir, el cliente o usuario
contrata una cuenta y los servicios del proveedor,
quien ofrece la funcionalidad a través
de su sitio en la red.
Veamos como funciona
esto. Si en su empresa decide llevar “por computadora” la
administración, deberá adquirir
un programa para facturar, controlar inventarios,
cuentas por cobrar, por pagar, clientes, bancos,
pedidos, vendedores, etc. Para esto, si en su
empresa hay cinco PC, lo más usual es
que instale un servidor con las aplicaciones
y los “clientes”, es decir, los empleados,
correrán el programa desde su PC y tendrán
acceso a la información que reside en
el servidor. Este es el modelo tradicional del
software de aplicación, donde el interesado
adquiere las licencias necesarias, se instala,
se capacita y se comienza a utilizar.
En el mundo
de las aplicaciones por Internet esto funciona
en el fondo exactamente
igual, pero la forma no tiene nada que ver. En
lugar de adquirir servidores y computadoras,
además de instalar programas, simplemente
se suscribe o solicita el servicio del proveedor
electrónico. No importa el número
de PC, tampoco que estén en red y, tal
vez lo más significativo, no tiene que
pagar por licencias de software que tal vez no
use en su totalidad. Así, los datos residen
en el servidor de Internet del proveedor, sus
computadoras no tienen nada “instalado” más
que una liga a la página de entrada. Si
el fin de semana o en una de esas noches de insomnio
recuerda que debe actualizar el inventario, ¡no
hay problema!, simplemente se conecta a Internet
desde su casa y de ahí entra a la página
de la aplicación.
Es importante detallar
como funcionan estas aplicaciones ya que en el
futuro, seguramente serán cosas de todos
los días, además, no es lo mismo
que su actual software pueda producir reportes
en la red. Eso es una cosa, lo que aquí estamos
mencionando es otra completamente diferente.
No hay un “programa” como tal en
sus PC, todo está en manos del servidor.
Un
ejemplo es el conocido como NetLedger, que viene
a ser algo así como “sus libros
en la red” quien ofrece diferentes tipos
de servicios para personas o empresas. El más
sencillo es para personas físicas y no
tiene costo. Se parece a lo que se hace en Money
o en Quicken, es decir, se llevan las chequeras,
el control de los gastos e inversiones. Usando
sencillas pantallas web como interfase con el
usuario, se pueden dar de alta cuentas, categorías,
movimientos y más. Todos los datos están
en los servidores del prestador del servicio.
En su PC no hay nada más que una dirección
Web.
¿Es esto seguro?
Todo depende de la seriedad del proveedor. Es
parecido a la pregunta, ¿es seguro comprar
en Internet? Depende en donde lo haga. Los riesgos
son semejantes a la vida real. Usted no confiaría
su contabilidad a un pequeño despacho
de dudosa imagen y reputación. Tampoco
pagaría con su tarjeta de crédito
en un lugar que no le de confianza. Lo mismo
sucede con estas aplicaciones de Internet. Mientras
el sitio se vea profesional, tenga mucha publicad
o bien, sea propiedad del fabricante de su actual
programa administrativo, lo más seguro
es que no tenga problemas de ¡seguridad!.
Los datos generalmente viajan cifrados y en los
servidores de estas empresas los empleados no
pueden consultar la información a menos
de que cuenten con la clave de acceso que usted
mismo define.
¿Cómo
funciona? En base a menús en el navegador,
el usuario realiza las actividades típicas
de estos programas. Escribir cheques, generar
reportes, conciliar cuentas, programar inversiones
y más se hace a través del web,
en pantalla, sin complejos comandos o pantallas
que memorizar.
Aquí el asunto
es, ¿estos servicios me ofrecen todo lo
que necesito? Antes de contestar a esa pregunta
será necesario que el interesado piense
bien que es lo que requiere en sus aplicaciones
y cuánto esta dispuesto a pagar por ellas.
En la red, un costo típico es de 5 o 10
dólares por usuario al mes. Si son cientos
de usuarios, definitivamente sera menos costeable
que una licencia tradicional.
¿Dónde
lo pruebo? Desafortunadamente en México
todavía no existen proveedores que ofrezcan
este tipo de servicios. No dudamos que dentro
de poco algunos aventureros se lancen a ofrecer
aplicaciones mexicanas por Internet. Mientras
tanto, puede ir viendo de que se trata en www.netlegder.com.
Ahí podrá observar que hay servicios
para empresas y para personas. Este último
es sin costo, por lo que puede registrarse y
comenzar a poner orden en su chequera o conciliar
sus cuentas con el último grito de la
moda tecnológica.
Ya empresas del
tamaño
de Microsoft han anunciado que su famosa suite
de aplicaciones Office estará disponible
bajo esta modalidad, es decir, corriendo directamente
desde algún servidor de Internet. No cabe
duda que el futuro se perfila hacia este modelo
de cliente/servidor, en donde la segunda porción
definitivamente está en algún centro
de computo en Internet, en alguna ciudad de cualquier
país del mundo. ¿Que más
da? |