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Corría 1985 cuando
las computadoras personales comenzaban a tener
una incipiente penetración en el ambiente académico,
así como en los hogares de los usuarios con más
nivel de tecnología y conocimientos generales de
estos aparatos.
En aquellos días
el que tenía una computadora definitivamente estaba
interesado en la tecnología y muchos la utilizaban
para aprender más y utilizar programas de diversión.
Otros más comenzaban a entender los conceptos de
programación en lenguajes como BASIC o ensamblador.
Las marcas que predominaban en aquellos días, hablando
de computadoras del hogar y pequeños negocios eran
Apple, Atari y Commodore.
Las Atari 400 y 800,
así como la Commodore 64 se encontraban en cientos
de casas y a veces en oficinas, desempeñando labores
básicas de control administrativo. Las Apple se
entendían un poco más para comercios, pero también
existían cientos de estas máquinas en otros lugares
como universidades y hogares. Estos usuarios, con
su carácter evidentemente tecnológico, siempre
estaban dispuestos a probar nuevas experiencias,
así que la instalación y uso de un módem, en aquellos
tiempos de 300 baudios, siempre era una aventura.
El problema consistía
en que no tenían a donde llamar, pues todos los
BBS que existían se encontraban en los Estados
Unidos, por lo que había que hacer una llamada
de larga distancia, y de duración mucho más alta
que cualquiera pudiera imaginar. Esto era impensable
para todos, pues la cultura -y la realidad- en
este país siempre había sido que el teléfono era
caro y más para hacer llamadas de larga distancia.
Existieron, entonces, varios boletines electrónicos
de aficionados que operaban durante unas horas
entre semana, y el teléfono se hacia conocido de
boca en boca. Estos sistemas generalmente eran
cerrados, es decir, solo podían entrar los que
se conocían y hablaban normalmente de una sola
marca de computadoras: pura gente de Apple, Commodore
o Atari.
La pobre y baja disponibilidad
de líneas telefónicas, su pésima calidad y su alto
costo influyeron en forma definitiva en el desarrollo
de sistemas de boletín electrónico operando las
24 horas del día, pues nadie ni siquiera pensaba
en adquirir una línea adicional para este efecto.
Todos los BBS eran 100% gratuitos, funcionaban
porque el operador del sistema tenía el deseo de
ofrecer su computadora y teléfono a la comunidad,
además de que le gustaba ser el anfitrión de los
usuarios.
Así pasó el tiempo
y en 1988 se instala e inaugura el BBS MicroTel,
que funcionaba en una computadora PC compatible,
corriendo a 8 Mhz, con 640Kb de memoria RAM, disco
duro de 20 Mb y un módem de 1200 baudios, además
de la línea telefónica conectada las 24 horas del
día para recibir llamadas sin importar el horario.El
BBS se encontraba físicamente en una distribuidora
de equipo de cómputo por el rumbo de Polanco en
la Ciudad de México.
Sus creadores pensaron
que de repente se comenzarían a recibir llamadas
y llamadas al número que apareció publicado en
el periódico Excelsior en febrero de 1988. Pero
no fue así. Después de una ardua labor de promoción,
que consistió en repartir volantes y tratar de
hacer entender a la gente que llamara usando su
módem, en unos dos años se llego a contar con 600
usuarios registrados, aproximadamente.
En forma paralela
a este sistema, a mediados de 1989 se instaló lo
que fue el segundo BBS público, llamado ServiNet.
Estos dos sistemas, MicroTel y ServiNet se conectaron
formando una "red" por medio de la cual,
los operadores se ponían de acuerdo y compartían
algunos de los tableros de mensajes para que los
usuarios de ambos sistemas pudieran leer los mismos
textos sin importar donde fueron escritos.
El operador de ServiNet,
entonces, comenzó con la idea de instalar más BBS
en otras partes del país, así que después de diversas
reuniones informales en cafeterías, se llegó a
formar la red COSMOS, que comprendía unos 10 sistemas
de BBS en diferentes estados de la república. Cada
uno hacía una o más llamadas al nodo más cercano
durante la noche, para ahorrar costos de larga
distancia, y se intercambiaban mensajes de correo
electrónico así como de las diferentes mesas redondas
participantes.La red COSMOS llegó a tener una verdadera
presencia sobre todo en las universidades privadas
del país, ya que sus promotores formaban parte
de FIMPES (Federación de Instituciones Mexicanas
Privadas de Educación Superior).
Es importante hacer
un paréntesis y señalar que todos, absolutamente
todos los sistemas de BBS eran gratuitos. Nadie
pagaba por poder ingresar y los costos de operación
eran sufragados por los operadores. Algunos solicitaban
donaciones voluntarias, pero esto generalmente
no funcionaba, ya que sólo se recibía dinero de
los amigos del operador y en el momento que se
acababa el efectivo, también el sistema dejaba
de operar. MicroTel, el primer BBS público del
país, impuso toda una serie de estándares que prevalecieron
en su tiempo: no aceptaba apodos o sobrenombres
como nombre de usuario, no permitía el uso de palabras
altisonantes para los mensajes públicos, siempre
trató de ofrecer a sus suscriptores interesantes
temas de discusión y en la parte de software disponible
para bajar, sus discos duros estuvieron llenos
de programas útiles que eran también resultado
de la contribución de usuarios. A la izquierda
se reproduce una lista de BBS tal y como aparecía
en los sistemas, en los principios de 1990. Como
se puede observar, los BBS comenzaron a especializarse
y ofrecer información para cierto tipo de usuarios,
además de que no todos operaban las 24 horas del
día. También se aprecian los primeros sistemas
comerciales que ofrecían más de una línea telefónica
y cobraban cuotas a sus usuarios por tener acceso.
De todos ellos el único
que hasta la fecha continua en línea es SPIN, el
Sistema Profesional de Información. Este sistema
fue promotor y generador de usuarios al por mayor.
Fue el primero en utilizar propaganda impresa en
medios de computación, además de que el número
de líneas disponibles, primero 4 y después 10,
siempre aseguraba la disponibilidad del sistema
para los usuarios. El 99% de los otros sistemas
sólo ofrecían una línea telefónica de acceso. SPIN
fue el semillero de muchos de los actuales proveedores
de servicio de Internet, además de que se instalaron
decenas de otros BBS en todo el país, mismos que
duraron solo unos meses o un par de años. Por primera
vez en la historia, SPIN ofreció una colección
de programas shareware en un disco compacto (CD-ROM),
además de correo por Internet desde 1993. El sistema
contaba con una gran cantidad de usuarios que generaban
un promedio de 300 nuevos mensajes cada 24 horas.
El servicio de chat
de SPIN, conocido como "Simulador de CB" era
frecuentado por decenas de personas a cualquier
hora del día y de la noche, en donde se mantenían
las más diversas pláticas en todos los tonos posibles,
pasando por los asuntos serios y las más pesadas
bromas típicas de una pantalla con caracteres.
El servicio SPIN
actualmente continúa funcionando como BBS, aunque
ya muy poca gente lo utiliza. El mundo gráfico
de Internet ha venido a quitarle "clientes" a
los servicios de BBS en modo texto que hace 10
años eran la máxima expresión de la tecnología
en telecomunicaciones de computadoras personales.
Sin embargo, aquellos sistemas sentaron las bases
para el actual desarrollo de diversos servicios
por módem, como el acceso a Internet y el desarrollo
de páginas de sitios Web.
Los BBS en general
y SPIN en particular marcaron una época en nuestro
México cuando el tema de los modems era prohibido
y hasta un poco de tabú, por las supuestas regulaciones
gubernamentales que prevalecían en aquellos años.
Con el paso del tiempo y la gran cantidad de usuarios
que llegaron a registrarse, se creó una comunidad
en SPIN, la cual hasta la fecha sigue siendo identificada
por sus usuarios. Decenas de romances y hasta una
boda surgieron en-línea. Los más disparatados temas
fueron tocados y analizados por sus fanáticos seguidores.
No existía ningún requerimiento especial para formar
parte de este sistema, pero la propia selección
natural hacia que unos pocos fueran los generadores
de la mayoría de mensajes escritos, dejando a la
mayoría restante sólo de "observadores".
A continuación se
cita un artículo escrito por el autor, titulado
10 años con módem:
"Pocos años
después, la adopción de lo que hoy conocemos como
Internet al mundo de los BBS fue el principio del
fin de estos sistemas. Poco a poco, los usuarios
que ingresaban a un BBS conectado Internet comenzaban
a "salir" hacia el mundo. Era como poder
tomar un avión a cualquier destino sin pagar más.
Era ir descubriendo cuanta cosa había conectada
a Internet y qué se podía hacer ahí. En ese momento,
los antiguos usuarios de BBS se dieron cuenta de
que podían acceder a uno de éstos en cualquier
parte del mundo sin llamar por larga distancia.
Hasta que llegó el WWW. La historia de este pequeño
mundo de unos cuantos conectados cambió, y para
siempre. A través del Web, miles y miles de personas
pudieron darse cuenta de que podrían publicar información,
ideas, proyectos, dilemas, situaciones y cualquier
otro asunto, que serían recibidos por millones
de personas. No había que pertenecer a un grupo
de usuarios de un BBS para poder enviar un mensaje.
No había que ser un experto programador ni mucho
menos para lograr tener una "presencia" en
la red.
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